El eterno retorno del Peronismo: del 61% de Perón a la resistencia de Cristina

La proscripción de Perón y Cristina
A 53 años de la histórica elección que consagró a Juan Domingo Perón por tercera vez, el peronismo pone centralidad en sus líderes. El intento de proscribir electoralmente a Cristina Fernández de Kirchner potencia un nuevo retorno.
Por Oscar Dufour | (*)
La historia argentina parece estar atrapada en un movimiento pendular donde el pasado nunca termina de ser pretérito. El 23 de septiembre de 1973, Juan Domingo Perón fue electo presidente de la Nación por tercera vez, alcanzando un abrumador 61,85% de los votos. Aquella jornada no fue una elección más; significó el quiebre definitivo de 18 años de proscripción, exilio y persecución política orientados a borrar al peronismo del mapa institucional de la Argentina. El veredicto de las urnas demostró entonces que la proscripción no extinguió el lazo identitario entre el líder y su base popular.
El peronismo siempre vuelve.
Después de 18 años de proscripción, Perón volvió.
Y por tercera vez, el pueblo lo eligió presidente de la Argentina. ✌🏼🇦🇷 pic.twitter.com/CMymi25yL1— Partido Justicialista (@p_justicialista) September 23, 2026
El Peronismo vuelve a mirarse en el espejo de su historia
Cincuenta y tres años después de aquel hito, el peronismo vuelve a mirarse en el espejo de su propia historia ante la situación que atraviesa nuestra actual jefa política, la expresidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner. Desde los sectores que componen el Movimiento Nacional Justicialista, se ha trazado un paralelismo explícito entre aquellos 18 años de exclusión del general y la actual inhabilitación judicial que pesa sobre la exmandataria en el marco de la causa Vialidad. Quienes impulsamos consignas como «Cristina Libre y Candidata» denunciamos la existencia de una «proscripción moderna» o lawfare, argumentando que los estrados judiciales buscan cumplir el mismo rol proscriptivo que en el pasado ejecutaban los decretos militares: alejar del tablero electoral a la figura de mayor peso de la oposición, por supuesto siempre peronista.
Analogías históricas
Sin embargo, las analogías históricas suelen encontrar un límite en la complejidad del presente. Mientras que en 1973 el regreso de Perón actuó como un factor de unificación doctrinaria -aunque temporaria- frente al desgaste del régimen militar, la figura de Cristina Fernández de Kirchner ofrece en la actualidad un potente foco de análisis sobre el rol de las conducciones hegemónicas en el peronismo.
Ambos liderazgos operan como núcleos de gravitación política, pero las dinámicas de unificación presentan importantes matices analíticos:
Por un lado, el factor aglutinador frente a terceros.
Por otro, la tensión interna en la construcción de una férrea unidad.
Al igual que en 1973, cuando la figura de Perón permitió amalgamar a sectores disímiles bajo la consigna de poner fin a la proscripción y al régimen militar, la figura de la expresidenta -actual titular del Partido Justicialista- funciona hoy como el principal polo de contención y resistencia doctrinaria frente a un gobierno anarco-colonialista. Para nuestra militancia y el aparato territorial, su liderazgo provee una identidad clara y un programa de oposición definido.

El espejo de 1973 devuelve una lección inequívoca: el peronismo ha demostrado una capacidad única para sobrevivir a las crisis institucionales.
Mientras que en los años setenta la unificación se dio en torno a un liderazgo vertical e indiscutido que buscaba institucionalizar nuestro Movimiento Nacional Justicialista, la centralidad de Cristina genera hoy dinámicas más ambivalentes. Si bien aglutina al núcleo duro de un peronismo con ya 80 años de historia, su irremplazable figura genera crecientes debates: Es el Peronismo contemporáneo en pleno 2026 y ante un mundo convulsionado.
La historia demuestra que los intentos por clausurar opciones políticas mediante vías de «proscripciones electorales» suelen sobredimensionar la centralidad de nuestros líderes perseguidos. Pero el presente también advierte que la mística del «eterno retorno» no basta por sí sola para una fuerza política en busca de un nuevo destino:
¡El Peronismo siempre vuelve!
Los que quieran oír… que oigan
(*) Oscar Dufour es escritor, periodista y ensayista Argentino. Presidente © Grupo Agencia del Plata. Columnista de medios internacionales. Vicepresidente de la Asociación de Periodistas de Moreno – Provincia de Buenos Aires
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