04/09/2026

ATE coloca al gobierno de Milei en una encrucijada aérea con el control de la agenda gremial: «El conflicto sigue abierto»

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Al suspender la huelga en la ANAC «de buena fe», ATE desarmó el relato oficial de la intransigencia y trasladó la presión política a la Casa Rosada. Con el lunes como fecha límite para abrir una mesa de diálogo, el gremio impone un dilema de alto voltaje: negociación o parálisis total en los aeropuertos. «Si el Gobierno no abre una mesa de diálogo antes del lunes, ese mismo día anunciaremos nuevas acciones gremiales», afirmó Mercedes Cabezas.


 

       Por Oscar Dufour | (*)

 

La reciente asamblea de la Asociación Trabajadores del Estado en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza ha dejado una postal de alta densidad política para el escenario laboral argentino. Mercedes Cabezas, secretaria general adjunta de ATE Nacional, -representando al sindicalismo estatal liderado por Rodolfo Aguiar-, ha enviado un mensaje que combina audacia estratégica con un pragmatismo táctico difícil de ignorar por la Casa Rosada: «De buena fe suspendimos las medidas de fuerza, pero el conflicto sigue abierto».

 

 

Esta declaración no es una simple advertencia sectorial; representa un quiebre en la narrativa oficialista sobre la desmovilización gremial y la infalibilidad de los decretos de esencialidad. Al levantar temporalmente los paros en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), ATE desarma el argumento oficial que los acusa de «tomar de rehenes a los pasajeros» y traslada, de manera inmediata, el costo político de la parálisis aérea a los despachos gubernamentales. Ahora, la pelota quedó, de forma exclusiva, en el campo oficial.

La jugada expone una fina lectura del momento. Al acatar la tregua, Mercedes Cabezas y la conducción de ATE demuestran una institucionalidad que el propio Gobierno suele reclamarles, pero lo hacen fijando un ultimátum con término: 

 

«Terminamos la asamblea con los trabajadores de ANAC en el Aeropuerto de Ezeiza. De buena fe suspendimos las medidas de fuerza, pero el conflicto sigue abierto: si el Gobierno no abre una mesa de diálogo antes del lunes, ese mismo día anunciaremos nuevas acciones gremiales».

       Mercedes CABEZAS

 

 

Para el Poder Ejecutivo, el dilema es complejo. Sentarse a negociar implica reconocer la legitimidad del reclamo salarial y operativo de la ANAC, cediendo terreno en su discurso de intransigencia; ignorar el plazo significa arriesgarse a un inicio de semana con terminales paralizadas y el consiguiente caos en el transporte de cabotaje e internacional.

 

ATE coloca al gobierno de Milei en una encrucijada aérea con el control de la agenda gremial: «El conflicto sigue abierto».

 

ATE impone la agenda gremial

En este tablero de ajedrez político-sindical, ATE ha logrado reposicionarse no solo como un actor de resistencia, sino como un interlocutor con capacidad de manejo de los tiempos. El fin de semana largo de calma en los aeropuertos es, en realidad, la tensa antesala de un lunes decisivo.

Ahora, el Gobierno deberá decidir si opta por la apertura de un canal de negociación maduro o si estira la cuerda hacia un nuevo e inevitable escenario de confrontación en el cielo argentino.

 

Los que quieran oír… que oigan

(*) Oscar Dufour es escritor, periodista y ensayista Argentino. Presidente © Grupo Agencia del Plata. Columnista de medios internacionales. Vicepresidente de la Asociación de Periodistas de Moreno – Provincia de Buenos Aires  🇦🇷

 

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